12:35 h. Miércoles, 21 de agosto de 2019

Abejar decidirá el domingo si pasar a sábado su fiesta de la Barrosa que siempre se ha celebrado en martes

La iniciativa ha sido propuesta por la asociación de jóvenes de Abejar y aceptada por el Ayuntamiento para ser votada en una consulta que tendrá lugar de 11 a 14 horas este domingo día 17 de febrero. El resultado, de ser positivo, cambiaría la fiesta del martes, este año el 5 de marzo al siguiente sábado día 9. La falta de jóvenes en un día laboral como el martes de Carnaval ha llevado a tener que plantearse esta cuestión que viene valorándose desde hace años.

pinaresnoticias.com  |  12 de febrero de 2019 (19:57 h.)
Más acciones:

La localidad de Abejar volverá a revivir en unas semanas uno de sus días más mágicos del año: el ritual de La Barrosa, que en cada Carnaval vuelve a resurgir para cumplir con una de las tradiciones más ancestrales de este pueblo pinariego.

Pero este año puede que esta celebración cuente con un cambio importante si así lo deciden los vecinos de esta localidad. Y es que este domingo, de 11 a 14 horas en el salón de actos del Ayuntamiento, se realizará una votación vinculante donde se dará respuesta a una de las cuestiones que vienen planteándose desde hace años como consecuencia de la despoblación: ¿hay que cambiar La Barrosa a fin de semana?

Todos los vecinos mayores de 18 años podrán votar y, de ser mayoría la opción del cambio, esta fiesta pasará de celebrarse el martes a tener lugar el sábado siguiente. Es decir, este año pasaría del martes 5 de marzo al sábado día 9, con lo que la población que por motivos laborales vive y trabaja fuera de Abejar podría disfrutar de esta festividad y además podría resolverse la problemática que en los últimos años se ha producido por falta de barroseros, quintos que cumplen los 18 años.

Tal y como dicta el ritual de La Barrosa, los dos jóvenes barroseros recorren puerta por puerta todas las casas del municipio desde por la mañana ataviados con el armazón de madera que se coloca en los hombros del barrosero y que está cubierto por una blanca sábana con cintas de colores. En su proa lleva dibujada la cara del toro y tiene unos cuernos auténticos.

Ambos jóvenes van recogiendo comida o dinero que los vecinos dan para los mozos del pueblo. En una jornada intensa, los barroseros cumplen con la tradición que concluye siempre con el sacrificio de La Barrosa y la ‘resurrección’ del animal.