09:47 h. Jueves, 22 de agosto de 2019

Brinzola, el buitre negro burgalés, recorre más de 3000 kilómetros en un viaje épico entre Huerta de Arriba y Noruega

El pasado 20 de abril de este mismo año, Brinzola, una hembra de buitre negro de aproximadamente tres años emprendió un viaje maravilloso que está sorprendiendo a biólogos y amantes de la naturaleza, que se muestran fascinados por lo que está ocurriendo. 

 

Germán Martínez Rica  |  02 de junio de 2019 (18:04 h.)
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Foto de Huerta de Arriba
Foto de Huerta de Arriba

 

Brinzola salió de Huerta de arriba, pueblecito burgalés donde había estado viviendo en una jaula de aclimatación del proyecto Monachus de Grefa. Ahora mismo su viaje le ha llevado a sobrevolar tierras noruegas. Hablamos de una travesía espectacular que abarca más de 3000 kilómetros.Un viaje fantástico que le ha llevado a cruzar en dos ocasiones el mar. Su viaje y lo que está sucediendo en el mismo se puede seguir en la web de la ONG Grefa y también en su propia página de facebook. 

Brinzola comenzó su viaje en Huerta de Arriba, un precioso pueblo burgalés situado en la Sierra de la Demanda. Desde allí llegó a Francia, pasando por Holanda, Alemania, Dinamarca y Suecia. Ha cruzado el mar dos veces. La primera vez para pasar de Alemania a Dinamarca y la segunda para llegar desde Dinamarca a Suecia. Es curioso porque en su aventura durante el viaje Brizola estuvo a punto de caer al mar cuando cruzar el estrecho de Fehrmanrn para llegar de Alemania a Dinamarca. Grefa recibió un dato de la altitud de vuelo del animal que llegó a dar menos tres metros sobre el nivel del mar. Se cree que el buitre pudo valerse de una fuerte corriente de aire ascendente lo que le permitió ganar altura saliendo de la situación de peligro. Desde la organización apuntan que Brinzola está haciendo un esfuerzo titánico por salir adelante. 

Y lo cierto es que sorprende, porque estamos ante un comportamiento que no es muy normal si hablamos de buitres negros. La historia de nuestra protagonista es la historia de la pura supervivencia. Brinzola fue encontrada en Palencia. En aquel momento estaba muy delgada, desnutrida y era incapaz de volar. Pudo recuperarse con mucho esfuerzo y cariño en el CRAS de Valladolid que terminó cediéndola a Grefa para el proyecto  Monachus de reintroducción y recuperación del buitre negro en la Sierra de la Demanda. Ya hacía más de sesenta años que no había conseguido asentarse y reproducir en tierras burgalesas. Así, esta organización conservacionista trabaja desde Huerta de Arriba para que esta especie protegida se instale definitivamente en la comarca. Y es que España cuenta con el 96 por ciento de la población europea de buitre negro, especie que está protegida en nuestro pais y que alcanza los 2.500 ejemplares en la actualidad. 

Más información: https://www.burgosconecta.es/provincia/huerta-arriba-noruega-20190524111632-nt.html Aythami Pérez.